Implantes dentales, una opción para aquellos que pierden los dientes.

Implantes dentales, una opción para aquellos que pierden los dientes.

Mientras que para un niño pequeño la caída de uno o varios dientes puede ser un evento increíblemente emocionante, para un adulto o un jóven puede ser un suceso traumático.  Resulta difícil de disimular y tampoco es fácil reemplazar un diente.  Por muchos años, la únicas opciones para las personas que habían perdido dientes eran los puentes y las dentaduras.  La presión que ejerce la mandíbula al morder o masticar puede destruir fácilmente muchos materiales, por lo que  el material con el que se elaboran las prótesis o dentaduras debe ser muy resistente.  Además los dientes artificiales generalmente resultan evidentes.

A pesar de los avances en el cuidado dental, miles de personas continúan padeciendo pérdidas dentales.  Estas caídas generalmente se deben al deterioro dental, a un accidente o a una enfermedad periodontal.  Los implantes dentales son dientes artificiales cuyas raíces se incrustan en la mandíbula.  Dicha raíz sostiene una corona individual o un puente con varias coronas.

Ventajas de los implantes dentales

Los implantes dentales simulan perfectamente un diente natural, pues los dientes naturales están sostenidos precisamente a la mandíbula por una raíz.  Los implantes pueden sostener una pieza dental individual o un puente en el caso de que se haya perdido más de un diente.

Además de tener una apariencia más natural que los puentes y las dentaduras, dan una sensación de dientes reales.  Al estar insertos en el hueso y diseñados para fusionarse con el hueso de la mandíbula son de carácter permanente.  No hay riesgo de que al morder o hablar la dentadura se resbale de la boca.  Permiten mayor naturalidad al conversar o comer con amigos y/o clientes.

Son más cómodos y fáciles de cuidar, pues no requieren de cuidados especiales ni se deben remover en ningún momento.   Los puentes tradicionales requieren de rebajar o dañar los dientes junto al espacio a cubrir. Los implantes dentales no dañan dientes cercanos al hueco.  En general, los implantes dentales dan seguridad y confianza, mejorando el autoestima de las personas que los requieren.

La colocación de dichos implantes requiere de una cirugía.  Los candidatos ideales para los implantes dentales deben gozar de buena salud general y oral.  También se requiere de determinada cantidad de hueso en la mandíbula para poder colocar la raíz en ella.  Es preferible que las encías estén en buenas condiciones.  El equipo que coordina la colocación de un implante debe estar constituido por dentistas y periodoncista.

Los implantes requieren de cuidados regulares en casa y visitas al dentista, tal como los dientes naturales.  Deben cepillarse al menos tres veces al día y limpiar con hilo dental.   Esto asegura que mantengan su durabilidad y acompañen a la persona por el resto de su vida.

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